Personal

... no olvidaré nunca cómo me ayudaste y, sobre todo, que lo hiciste simplemente por tu buena fe, porque eres PERSONA así, escrito en mayúsculas.

 

Por eso quiero prevenirte: este personaje es un mal bicho, sin escrúpulos, interesado, mentiroso... y como tu sentido de la amistad y tu generosidad suelen ser incondicionales, resultas muy tentadora. Por no hablar de otras tentaciones si, como espero, tampoco has cambiado físicamente, porque imagino que no has cambiado. Hay valores que no deberían perderse... y tú vales demasiado.

 

Volviendo a este buitre de alma oscura, no tengo pruebas –en sentido material- de lo que te digo, pero conozco experiencias que puedo explicarte y, particularmente, conozco un par de primera mano, porque las he vivido muy de cerca.

 

 

Reunión de amigos

…para recordaros a todas y a todos, supuestos “monarcas de las cumbres”, que quien quiera una copia del DVD tiene dos opciones:  

 

asistir a la presentación mundial del próximo viernes día 13 –¡ya te kkgg!-, a las 21.00 horas -en primera convocatoria y a las 21.01 en última-,

 

o bien ¡descargarse las escenas en las que participa solo él o solo ella de la sección guarra de Youtube!

 

La presentación, como todos y todas sabéis y como, a pesar de ello, hay que recordaros cada vez que hemos de preparar una salida o que hacemos balance de la última, tendrá lugar en el Palacio de Congresos de las Actividades Extremas de Montaña.

 

o sea, en la pizzería de María y Tobote –que, mucha pizzería, mucha pizzería, pero en la montaña solo comen barritas... ¡amateurs, que son unos amateurs!

 

En el aspecto individual, siguiendo un estricto orden alfabético, comenzaremos por Jennifer...

 

(¡Qué no, Arturo, qué no! ¿Cómo puedes pensar que empiezo por Jennifer y no por ti porque ella está muy buena? Lo que pasa es que como le gustan tanto los dulces... ¡ah!, ¿que no se llaman “alfabéticos”? ¿Diabéticos, dices?

Mira, “pocagracia” lo serás tú y, en cualquier caso,  te aguantas y te esperas: total, apenas llevábamos media hora y ya se te había roto un cordón de la bota y...